miércoles, 29 de agosto de 2012

El verano a vista de pájaro

Querid@s camaradas

El verano se acabó (si es que en algún momento había comenzado) en la capital británica. Como si de un ritual se tratara es inevitable hacer un balance de los meses ociosos y estructurar un "briefing" (guiño, guiño para mis compis de universidad) de lo que será el futuro cercano. Miedo me da, porque la última vez que se me ocurrió hacer esto acabé en Londres con una maleta y ya van 9 meses y medio aquí...


Dicho esto, me dispongo a desmembranar mi verano más pasivo (recordando que dejé mi anterior trabajo el pasado 13 de julio y no comenzaré a trabajar oficialmente hasta el 3 de septiembre). La verdad es que mi memoria a corto plazo no recuerda unas vacaciones tan largas desde que acabé el instituto; eso sí, hasta este momento la época estival me servía para ser productiva y ganar un poquito de dinero y no para acabar con mis reservas hasta tener que rascarme los bolsillos... pero bueno, como ya he dicho en entradas anteriores: "en este país todo va al revés".


Aunque mi primer día laboral bajo contrato es la semana que viene ya he trabajado cuatro días durante el mes de agosto; de hecho, estas líneas las estoy escribiendo desde mi trabajo, yo soy así de dura, jajaja. Y es que lo cierto es que si no entretengo el día haciendo estas cosas se me hace un poco...coñazo; pero vamos que no cambio por nada esto de pasar cinco horitas en el club de deportes esperando que "mis niños" acaben sus actividades y gastando mi tiempo con diversas lecturas que amenizo con café. A día de hoy no sabía lo que era cobrar por no hacer nada, bueno miento, lo descubrí cuando la Diputación de Salamanca se inventó el maravilloso puesto de "coordinadora de calle".


Pero bueno, tampoco quiero hacer creer que esto es el mundo de la golosina, ya vendrán los ratos "no tan buenos". Hasta el momento hay una cosa incontrolable en mi nuevo trabajo: cómo lograr que cada juego entre las dos fierecillas acabe en un rin de boxeo con llantos que marcan el final del combate. De verdad que intento evitarlo con todas mis ganas, pero en esos momentos les poseé una rabia incontrolable, y como buenos deportistas que son ninguno quiere perder. Por cierto, hablando de deporte, ayer me inicié en el futbol con los niños; fue divertido, pero después de una hora me quería morir!
Para acabar os diré que esta semana me acordaré de todos vosotros mientras saboreo los suculentos manjares que mañana me traerán mis padres desde tierras charras. Y otra cosita...estoy barajando la posibilidad de ir una semanita en octubre, pero seguro que antes nos vemos por estos lares cibernéticos.


PD: Siento decepcionar a todos aquellos que están acostumbrados a las entradas en las que cuento mil y una catastrofes condensadas en pocas líneas (soy consciente que eran mucho más divertidas), pero si todo no da un gran cambio espero que mi estabilidad haya llegado; al fín. Me ha costado nueve meses, digamos que un embarazo de alto riesgo con posibilidad de abortar un nuevo proyecto de vida. Ahora, para no perder la costumbre, tengo otra preocupación: avanzar más rápido con el inglés, pero creo que en pocas semans pondré solución en una academia.

Lo dicho, nos vemos y a cuidarse!!

jueves, 2 de agosto de 2012

Y no hay dos sin tres...

Queridos, queridas, queridos tod@s

He vuelto a mi cita trimestral con este más que abandonado blog. Como si de una tradición se tratase cada tres meses sufro una crisis existencial y laboral en el país de la lluvia, más que una tradición lo voy a catalogar de patología...

Si no recuerdo mal, la última vez que dediqué un ratito a contaros mis vivencias fue justo al volver de mi primera (y hasta el momento única) visita a España y justo antes de comenzar el que a día de hoy es mi anterior trabajo; por lo tanto, y a modo de gran titular, os comunico que estoy desempleada again, como buena española (para que luego algunos coleguillas de aquí piensen que no adoro la esencia de mi patria). Y dicho esto, vamos a estructurar cronológicamente un poco la información para no ir perdiendo lectores desde este mismo instante.

Después de dejar de lado el imperio de la hamburguesa decidí cambiar de sector "profesional" (por decirlo de alguna manera fina). Contra todo pronóstico y para sorpresa de todo aquel que me conozca desde hace tiempo. ahora me dedico oficialmente al cuidado de niños. Atrás quedaron los míticos comentarios de "mira si te quiero que si tengo niños te los voy a regalar..." para dar paso; bueno, para dar paso a lo mismo pero añadiendo el extra de "si está bien pagado igual puedo cuidarlos un ratillo". Ahora bien, resulta que mis últimos tres meses he gastado una media de 50 horas semanales cuidando niños, limpiando una casa que no era la mía y cocinando para toda una familia. Hasta ahí todo bien, pero si volvemos unas líneas más arriba y recuperamos la frase "si está bien pagado..." es cuando aparece el problemilla de base. Todos estos trabajos de esposa ejemplar que he desempeñado durante alrededor de 90 días estaban demasiado mal pagados, y cuando digo esto es porque mi salario estaba dos veces por debajo de lo normal/legal en este país. Así que después de aguantar lo que no está escrito volví a mi adorado gumtree (para todos los que no vivís por estos lares os explico que se trata de la web por excelencia para buscar casa y en algún que otro caso trabajo) y mira por dónde después de perder las esperanzas de conseguir otro trabajo mejor, de un día para otro, mi suerte cambió...

Y es en este preciso momento es cuando puedo comenzar a hablar de mi tercer trabajo en Londres... De nuevo, y rompiendo mis esquemas mentales una vez más voy a continuar trabajando como nanny, pero esta vez las condiciones pintan bastante bien. Pasaré de trabajar 50 horas a 20 semanales, el precio por hora será de 8-9 pound y por último, pero no por ello menos importante estaré asegurada, es decir, soy una nanny con todas las de la ley, ja. Además contaré con cinco semanitas de vacaciones pagadas que, tal y cómo está la cosa, mi mente no era capaz de imaginar esto en un futuro cercano.

Por otro lado, y para no perder la costumbre, me voy a cambiar también de casa a la que será mi cuarta habitación en Londres...Los motivos de esta nueva mudanza son muy variados. Primero, desde que llegué al lugar dónde vivo ahora no estaba muy cómoda con uno de los compañeros de piso, digamos que es extraño...Segundo, me dijo que en invierno el alquiler subiría un poco por la calefacción y demás, así que me niego a pagar más por esta casa claustrofóbica; y ya como remate, su mujer (una chica un tanto psicopática) está viviendo ahora aquí y vivir con un matrimonio raro tiene su telita. Por lo tanto, mi actual compañera de habitación (una chica italiana) y yo hemos buscado otra habitación más grande, con terracita propia y muy importante, más barata y más cerca de mi nuevo trabajo.

La semana que viene empezaré en el nuevo trabajo así que espero poder contar novedades pronto. 
Por cierto, se me quedan muchos detalles de mi vida en el tintero pero como ya dije en alguna de las entradas anteriores "la distancia en el tiempo y la pereza hacen difícil explicar cada paso que doy en esta ciudad".  C'est la vie.