jueves, 27 de septiembre de 2012

Tarde o temprano tenia que pasar...unos llegan y otros se van!!

Queridos, queridas...queridos todos!!

He vuelto, y esta vez estoy más perdida que "un hijo-puta el día del padre" porque no se muy bien qué sensación quiero trasmitir (perdón por las formas, pero no siempre se puede ser diplomática). Por un lado noto cierto alivio en cuanto a cuestiones laborales (una parte más que fundamental en este fucking país, bueno, y en todos...); sin embargo estoy teniendo sentimientos encontrados en las últimas semanas... 
Hace exactamente siete días se unió a la aventura londinense Carmen ("la Bebe" para mucha de la gente pontificia, y para todos aquellos que no sabéis de su existencia es una amiga-compañera de fatigas de la Universidad). Como es normal, está dando sus primeros pasitos en la capital británica y eso me ha hecho revivir los mios; la sensación de estar en un hostel sin saber cuándo vas a perder el miedo de ser desvalijado, las horas enfrente del ordenador chequeando gumtree, las primeras clases de inglés, los pateos a la ciudad para ver casas, y como olvidar el traumático e impotente momento de contactar con un caser@ y que est@ te llame por teléfono, ese momento en el que notas que te entra una flojera inexplicable porque tienes un 60% de posibilidades de no enterarte de un carajo... Pequeñas historietas que de un modo u otro van a condicionar y confeccionar lo que serán, al menos, tus primeros meses aquí; y lo cierto es que con la distancia son hasta divertidas. Ahora bien, con esto quería decir que la llegada de gente nueva que ya conoces previamente "mi piace", no nos vamos a engañar.


Pero como ya anunciaba el título, "unos llegan y otros se van"... Así que para contrarrestar el aire fresco que trae Carmen se une la vuelta de Graciana a la madre patria. Esto si que es un lío... Era la "crónica de una vuelta anunciada" desde el primer momento que llegó porque ha venido para unas prácticas durante cinco meses, pero aún así, que alguien abandone el barco me produce una sensación desagradable a la par que inquietante. Y la verdad es que cuando pasas aquí una temporadita te apegas a la gente de una forma diferente a la que lo haces en tu entorno habitual y que alguien se marche te quita una parcelita de Londres... La verdad que espero que ante esto, el tiempo te forme un caparazón porque no he visto una ciudad más de paso que esta.


Pero queridos, queridas, como dijeron Sabina y Serrat en su última entrevista al País Semanal "A nosotros nos pasa como a los músicos del Titanic, que nos vamos de gira mientras el mundo se hunde a nuestro alrededor". Por cierto, esto me ha hecho pensar que casi no tengo noticias de los lagañosos, pero lo poco que se me gusta, os veo a grandes rasgos muy emprendedores. Ha llegado a mis oídos (y ojos) que Nubia y Mar la  están "petando" en la calle, que Isa y Oliva van camino de ser empresarios y que Raúl y el Gitano están preparando un espectáculo centrado en el salto mortal con Galan por encima de falso cuatrupléjico con evidentes signos de embriaguez en su rostro.


Dicho esto, no me queda mucho más que contar... que estoy barajando la posibilidad de ir una semana a finales de octubre, así que como últimamente me ha llegado información sobre una "posible" ruta de pisos estaría genial asistir al evento!!! (ahí lo dejo).



miércoles, 29 de agosto de 2012

El verano a vista de pájaro

Querid@s camaradas

El verano se acabó (si es que en algún momento había comenzado) en la capital británica. Como si de un ritual se tratara es inevitable hacer un balance de los meses ociosos y estructurar un "briefing" (guiño, guiño para mis compis de universidad) de lo que será el futuro cercano. Miedo me da, porque la última vez que se me ocurrió hacer esto acabé en Londres con una maleta y ya van 9 meses y medio aquí...


Dicho esto, me dispongo a desmembranar mi verano más pasivo (recordando que dejé mi anterior trabajo el pasado 13 de julio y no comenzaré a trabajar oficialmente hasta el 3 de septiembre). La verdad es que mi memoria a corto plazo no recuerda unas vacaciones tan largas desde que acabé el instituto; eso sí, hasta este momento la época estival me servía para ser productiva y ganar un poquito de dinero y no para acabar con mis reservas hasta tener que rascarme los bolsillos... pero bueno, como ya he dicho en entradas anteriores: "en este país todo va al revés".


Aunque mi primer día laboral bajo contrato es la semana que viene ya he trabajado cuatro días durante el mes de agosto; de hecho, estas líneas las estoy escribiendo desde mi trabajo, yo soy así de dura, jajaja. Y es que lo cierto es que si no entretengo el día haciendo estas cosas se me hace un poco...coñazo; pero vamos que no cambio por nada esto de pasar cinco horitas en el club de deportes esperando que "mis niños" acaben sus actividades y gastando mi tiempo con diversas lecturas que amenizo con café. A día de hoy no sabía lo que era cobrar por no hacer nada, bueno miento, lo descubrí cuando la Diputación de Salamanca se inventó el maravilloso puesto de "coordinadora de calle".


Pero bueno, tampoco quiero hacer creer que esto es el mundo de la golosina, ya vendrán los ratos "no tan buenos". Hasta el momento hay una cosa incontrolable en mi nuevo trabajo: cómo lograr que cada juego entre las dos fierecillas acabe en un rin de boxeo con llantos que marcan el final del combate. De verdad que intento evitarlo con todas mis ganas, pero en esos momentos les poseé una rabia incontrolable, y como buenos deportistas que son ninguno quiere perder. Por cierto, hablando de deporte, ayer me inicié en el futbol con los niños; fue divertido, pero después de una hora me quería morir!
Para acabar os diré que esta semana me acordaré de todos vosotros mientras saboreo los suculentos manjares que mañana me traerán mis padres desde tierras charras. Y otra cosita...estoy barajando la posibilidad de ir una semanita en octubre, pero seguro que antes nos vemos por estos lares cibernéticos.


PD: Siento decepcionar a todos aquellos que están acostumbrados a las entradas en las que cuento mil y una catastrofes condensadas en pocas líneas (soy consciente que eran mucho más divertidas), pero si todo no da un gran cambio espero que mi estabilidad haya llegado; al fín. Me ha costado nueve meses, digamos que un embarazo de alto riesgo con posibilidad de abortar un nuevo proyecto de vida. Ahora, para no perder la costumbre, tengo otra preocupación: avanzar más rápido con el inglés, pero creo que en pocas semans pondré solución en una academia.

Lo dicho, nos vemos y a cuidarse!!

jueves, 2 de agosto de 2012

Y no hay dos sin tres...

Queridos, queridas, queridos tod@s

He vuelto a mi cita trimestral con este más que abandonado blog. Como si de una tradición se tratase cada tres meses sufro una crisis existencial y laboral en el país de la lluvia, más que una tradición lo voy a catalogar de patología...

Si no recuerdo mal, la última vez que dediqué un ratito a contaros mis vivencias fue justo al volver de mi primera (y hasta el momento única) visita a España y justo antes de comenzar el que a día de hoy es mi anterior trabajo; por lo tanto, y a modo de gran titular, os comunico que estoy desempleada again, como buena española (para que luego algunos coleguillas de aquí piensen que no adoro la esencia de mi patria). Y dicho esto, vamos a estructurar cronológicamente un poco la información para no ir perdiendo lectores desde este mismo instante.

Después de dejar de lado el imperio de la hamburguesa decidí cambiar de sector "profesional" (por decirlo de alguna manera fina). Contra todo pronóstico y para sorpresa de todo aquel que me conozca desde hace tiempo. ahora me dedico oficialmente al cuidado de niños. Atrás quedaron los míticos comentarios de "mira si te quiero que si tengo niños te los voy a regalar..." para dar paso; bueno, para dar paso a lo mismo pero añadiendo el extra de "si está bien pagado igual puedo cuidarlos un ratillo". Ahora bien, resulta que mis últimos tres meses he gastado una media de 50 horas semanales cuidando niños, limpiando una casa que no era la mía y cocinando para toda una familia. Hasta ahí todo bien, pero si volvemos unas líneas más arriba y recuperamos la frase "si está bien pagado..." es cuando aparece el problemilla de base. Todos estos trabajos de esposa ejemplar que he desempeñado durante alrededor de 90 días estaban demasiado mal pagados, y cuando digo esto es porque mi salario estaba dos veces por debajo de lo normal/legal en este país. Así que después de aguantar lo que no está escrito volví a mi adorado gumtree (para todos los que no vivís por estos lares os explico que se trata de la web por excelencia para buscar casa y en algún que otro caso trabajo) y mira por dónde después de perder las esperanzas de conseguir otro trabajo mejor, de un día para otro, mi suerte cambió...

Y es en este preciso momento es cuando puedo comenzar a hablar de mi tercer trabajo en Londres... De nuevo, y rompiendo mis esquemas mentales una vez más voy a continuar trabajando como nanny, pero esta vez las condiciones pintan bastante bien. Pasaré de trabajar 50 horas a 20 semanales, el precio por hora será de 8-9 pound y por último, pero no por ello menos importante estaré asegurada, es decir, soy una nanny con todas las de la ley, ja. Además contaré con cinco semanitas de vacaciones pagadas que, tal y cómo está la cosa, mi mente no era capaz de imaginar esto en un futuro cercano.

Por otro lado, y para no perder la costumbre, me voy a cambiar también de casa a la que será mi cuarta habitación en Londres...Los motivos de esta nueva mudanza son muy variados. Primero, desde que llegué al lugar dónde vivo ahora no estaba muy cómoda con uno de los compañeros de piso, digamos que es extraño...Segundo, me dijo que en invierno el alquiler subiría un poco por la calefacción y demás, así que me niego a pagar más por esta casa claustrofóbica; y ya como remate, su mujer (una chica un tanto psicopática) está viviendo ahora aquí y vivir con un matrimonio raro tiene su telita. Por lo tanto, mi actual compañera de habitación (una chica italiana) y yo hemos buscado otra habitación más grande, con terracita propia y muy importante, más barata y más cerca de mi nuevo trabajo.

La semana que viene empezaré en el nuevo trabajo así que espero poder contar novedades pronto. 
Por cierto, se me quedan muchos detalles de mi vida en el tintero pero como ya dije en alguna de las entradas anteriores "la distancia en el tiempo y la pereza hacen difícil explicar cada paso que doy en esta ciudad".  C'est la vie.

jueves, 26 de abril de 2012

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, but I'm here to break the myths

Queridos, queridas, queridos todos, ¡he vuelto!

Y esta vez “volver” tiene un doble sentido. Por un lado, he vuelto a escribir en este blog que tengo tan abandonado, y por otro lado he regresado a Londres después de pasar una semana en la madre patria después de cinco meses de exilio voluntario.
De mis ansiados días en “Villa-Vicios” poco que decir que no sepáis… ha sido un verdadero placer disfrutar de la esencia de las cosas que dejas atrás que, por suerte, siempre se mantiene intacta. Por tanto, 1º MITO ROTO: 20 de abril (en este caso de 2012) los de siempre estaban y ninguno ha cambiado, obviando pequeños detalles como la conversión absoluta de Olmo al judaísmo…

Y ahora es cuando llega la narración de mi aterrizaje forzoso a la capital británica, prestar atención porque os vais a enterar de todo en estas líneas…
El pasado martes me presenté en uno de los aeropuertos londinenses con una maletita cargada de tabaco y embutidos variados y dispuesta a comenzar una nueva etapa. El trabajo en el imperio de la hamburguesa ya formaba parte del pasado, y tan sólo un día después comenzaría la ansiada fase nanny… hasta ahí todo bien. Después de remolonear por el aeropuerto sin hacer uso de mi habitual estado de prisa en este país, me personé en Victoria Station para recoger a Eva y seguir remoloneando por Westway. Tengo que reconocer que después de pasar unos días en casa la sensación de descoloque al volver a Londres es bastante grande. Te da la impresión de que no puedes articular una palabra en ingles y que no entiendes nada (exactamente igual que al principio, pero con la diferencia de conocer los escenarios y moverte con soltura); pero al mismo tiempo es como si nunca te hubieras ido… raro, pero bonito.

Después de escuchar las miles de novedades que habían ocurrido en tan sólo siete días decidí pisar la realidad y abrir mi correo electrónico para saber a qué hora comenzaría a trabajar el día siguiente. Un dato bastante importante teniendo en cuenta que tendría que comenzar un nuevo trabajo y hacer una mudanza a mi nueva casa (para aquellos que no lo sepan me iba a vivir con una familia y cuidar a sus retoños). Y ahora es cuando comienza la acción porque, mira tú por dónde, la señora que me había dado el empleo y por la cual había dejado mi trabajo en Mc Donals y buscado un remplazo para mi habitación había decidido que ya no necesitaba una niñera. El estado que mejor define mi reacción en ese momento es EMBOLIA CEREBRAL. Acto seguido, bueno mejor dicho, después de fumarme tres pitillos a la velocidad de la luz llamé a la susodicha para pedir alguna explicación y ella se fue por la tangente poniéndome en contacto con otra familia. Cuando conseguí salir de mi ensimismamiento me puse manos a la obra y comencé a mandar e-mails a posibles trabajos que se habían puesto anteriormente en contacto conmigo y que tenía en la recámara. Ocho horas después de pisar Londres me había gestionado dos entrevista para el día siguiente, pero el estado de embolia todavía coleteaba…ese creo que me ha durado hasta hoy.

El miércoles, después de pasar la primera noche de esta segunda etapa en Londres, me desperté más atontada que nunca, me vestí como una señorita y me personé en la entrevista de trabajo que abriría la puerta del que desde mañana será mi trabajo. 2º MITO ROTO: segundas partes nunca fueron buenas, segundo aterrizaje en Londres bastante forzoso, pero con moraleja; “todo tiene solución menos la muerte”.

No puedo informaros de mucho más acerca del nuevo trabajo porque no empiezo hasta mañana, sólo puedo deciros que cuidare de dos criaturas (de 4 y 15 meses), viviré en Hammersmith y trabajaré para una familia india muy elegante.

Dicen que lo que no te mata de hace más fuerte, así que si en un tiempo no soy una superwomen empezaros a preocupar por mi…

jueves, 16 de febrero de 2012

Tres meses en Londres, que se dice pronto

Queridos, queridas; hoy es el día que la segunda entrada de éste, mi blog, ve la luz. 

Precisamente hoy, 16 de febrero, cumplo tres meses en Inglaterra, el país en el que todo funciona al revés... Quedaría muy bonito comenzar por aquello de “parece que fue ayer…”, pero lo cierto es que la noción del tiempo también funciona al revés en este lugar y las semanas vuelan pero se ven lejanas en el tiempo, asique imaginaros los meses.


Soy consciente de que sería mucho más bonito, a la par que ameno, informar más de vez en cuando de las anécdotas londinenses, pero no nos vamos a engañar, si algo me dejó marcada de mi paso por Sur América fue el `ritmo tropical´, el cual me niego a abandonar esté dónde esté. Desde la última vez que di señales de vida no han pasado muchas cosas memorables por mi vida, pero sí que puedo poneros al corriente de algún que otro cambio.


En primer lugar, me he mudado de casa, bueno digamos que ahora duermo en otro lugar porque la mayor parte del tiempo sigo habitando mi antiguo hogar. La verdad que esto no entraba dentro de mis planes a corto plazo, pero como ya os he dicho, en esta ciudad es mejor no hacer ese tipo de planes.
La búsqueda de una nueva casa fue una consecuencia directa del trabajo en el imperio de la hamburguesa, del que os comentaré algo más adelante… Ahora, para ahorrarme unos durillos, comparto habitación con una chica francesa de nacionalidad, musulmana de espíritu. Este último detalle lo conocí ayer cuando la vi colocar mantas en el suelo e inocente de mi le pregunté -¿Vas a hacer yoga? A lo cual me respondió algo en inglés que no entendí, pero que dos minutos después, cuando la vi ponerse una túnica y arrodillarse mirando a la Meca comprendí a la perfección. Dicho sea de paso que aproveché la ocasión para informarme del “maravilloso” mundo del Ramadán y la verdad es que sigo sin entender cómo pueden sobrevivir cuando tan señalada fecha cae en verano; porque no beber agua hasta que se ponga el sol, dirán lo que quieran pero, sano no es. Lo dicho, que estoy contenta con mi nueva casa, me gusta, pero la gente va a su rollo y no hay mucha comunicación, y como a mí me gusta poquito hablar… Pues estoy que me subo por las paredes the whole day.


En cuanto al tema trabajo tengo poco que aportar porque me ha dado más disgustos que alegrías. Aunque hoy no es buen día para decir eso porque como diría mi amiga y housemate Eva “hoy es San Bruno, el día que cobra uno”. La cosa es que en las dos últimas semanas sólo me habían dado 5 o 6 horas de trabajo (en toda la semana) y si tenemos en cuenta que aquí se cobra por horas, dicho mal y pronto “no me da ni pa´ pipas”. Así que el domingo pasado en un calentón me personé en Mcdonals y le dije al jefe que necesitaba trabajar más, y la verdad es que por el momento me ha dado resultado porque esta semana he ido dos días más de los previstos. Aún así, la cosa está dificil porque para sobrevivir aquí necesitaría trabajar cerca de 30 horas semanales y por el momento estoy en la mitad. Menos mal que para olvidarme de estos 'caraduras' de vez en cuando alguien decide venir a Londres y hacemos una de “cervezas mañaneras que se van de las manos y al final lo que se te empieza a ir es la cabeza”. Esta semana ha inaugurado esta magnífica sección Amparo (la de Valencia) y la que viene contamos con la participación estelar de David (el de Jorge) y Sonia (la de la Edu), asique tampoco me voy a quejar.


Sin más dilaciones y dejando las cosas en el aire me despido hasta el próximo rato que, tal y cómo va la cosa, no creo que sea excesivamente pronto.

Por cierto, lo de que alguien escriba un blog y el resto lo lea en sus ratos libres es genial, pero lo del feedback también se agradece. Ahí queda eso!!
A cuidarse mis queridos guriseeeeeeeeeees.

martes, 24 de enero de 2012

Adiós puntualidad inglesa

Dos meses y unos días después de pisar por primera vez Londres, hoy, al fin, he reunido todos los requisitos que me autoexigía para poner en marcha este blog. No quería comenzar a relatar mis idas y venidas sin antes encontrar una casa donde poder asentarme (cosa que conseguí al décimo día de mi llegada), pero tampoco quería gastar mi tiempo antes de dar con un trabajo que me permitiera sobrevivir aquí; y ahora, de una vez por todas puedo decir que tengo casi completo el "pack londinense": casa-trabajo, solamente me falta SOBREVIVIR. Lo cierto es que no sé por dónde empezar porque después de tanto tiempo sin dar señales de vida me resulta complicado condensar 70 días en tan sólo unos pocos párrafos (aparte de que la distancia en el tiempo quita importancia a los detalles, así que las expectativas para esta primera entrada no pintan del todo bien...).


La idea de hacer la maleta con lo básico y plantarse en un país en el que no se habla tu idioma es fantástica y arriesgada, pero bajo ningún concepto original. La razón es muy clara y evidente, y es que precisamente en Londres hay cientos o miles o millones de personas de todo el mundo haciendo lo mismo que yo, y para que engañarnos, españoles en su inmensa mayoría. Prácticamente todos y cada uno de estos angelitos (entre los que me incluyo) vienen con un título universitario debajo del brazo, pero con "ni papa" de inglés y por tanto, en estos casos, dicho título puede servir para adornar salones, habitaciones o si su textura y consistencia lo permite hacer boquillas para darle salida a los obsequios que algunos amigos y familiares nos traen con todo su amor desde España (cada uno que lo pille por donde buenamente pueda). Mi caso concreto es de "traca": cinco años estudiando periodismo para plantarme en la capital británica con un inglés más que apretado, y atravesar todos los días los estudios de la BBC para coger el metro e ir a trabajar a Mcdonals. Vamos, que si alguien cree que puede rebosar algún colmo más que me lo haga saber.


Lo cierto es que a pesar de todo me siento hasta afortunada porque he encontrado un trabajo que, mal o bien, me permite ir ganando un poquito de dinero que asegure mi estancia aquí. Por cierto, hay un mito muy extendido por España de que prácticamente según pisas Londres encuentras trabajo, pero sería bueno saber apriori que esto depende del factor suerte. A mi me ha costado dos meses, pero conozco casos cercanos que en apenas una semana estaban firmando el contrato... así que para todos aquellos que, al igual que yo, no tengan suerte ni amañando el sorteo lo mejor será que se vengan con ahorros porque la superviviencia en esta ciudad se sale de todo presupuesto. Lo que todo hijo de vecino paga por un mes de alquiler en una ciudad como Salamanca aquí te da para la primera semana, y del transporte ni hablamos... Los 30 euros semanales para la dichosa oyster no te los quita nadie, pero eso sí queridos, sin transporte no haces "nothing".


Tampoco penséis que esto es un campo de minas, nada que ver, porque en el fondo le coges el gusto y lo que te preocupa es tenerte que volver. De hecho, cuando vuelva quiero regresar al estilo "guiri": disfrutar de mis vacaciones al sol, como los lagartos, y bebiendo alcohol como si no hubiese mañana... por el momento no me queda otra que cerrar el ordenador, planchar mi uniforme y esperar a ver qué me depara esta ciudad que será lo que vosotros queráis pero nadie me puede discutir que es una caja de sorpresas para principiantes!!

Good Night!